He estado tres semanas desconectado del mundo, es decir, sin internet, sin amigos, sin trabajo. Y ha sido una experiencia muy enriquecedora.
He estado solo conmigo. He leído mucho, he dormido, he andado kilómetros y kilómetros, he conocido a mucha gente... y me he encontrado conmigo mismo.
He podido mirarme por dentro, me he conocido un poco mejor y me he reconciliado con el mundo.
Parece que suena un poco... no se, cursi. Pero ha sido extraordinario. Hoy soy un poco mejor persona.

un viaje por la vida, es tan necesario a veces... aquí tienes uno maravilloso :-)
hablas huevadas man
Un dia como cualquier otro, me levanté, me lavé los dientes y salí a caminar por las calles de mi ciudad, con rumbo incierto, las distintas calzadas me llevaron por la vida. Cuando me cansé, me senté bajo la sombra de un eucalipto, luego emprendí la marcha motivada por fuerzas y azares extraños. Caminé hasta que oscureció y llegue a ningun lado.
Me encontré con un tipo, una vaca, otro tipo, un bicho cascarudo (lo pisé) y un puente pero no me encontre a mi mismo. Así que paré llame a un taxi y volví a mi casa a curarme las apollas que me salieron en las patas.
has ido hasta santiago?
dimme mas!!
besito
edith
Hay gente que no lo entiende, pero hay veces en la vida que uno necesita desconectar de todo lo que le rodea y estar consigo mismo. He intentado hacer muchas veces eso pero mis amigos no me dejan. Si les digo que no quiero saber nada de ellos en una semana... automáticamente se enojan conmigo. Así que no sabes cuánto te envidio.